viernes, 30 de octubre de 2009

Memorias de un noctambulo



Tic,tic, tic, tic, abro los ojos, empañados, cristalinos por las lagrimas de desvelo, trato de conciliar el sueño, pero mi desesperación por dormir, mas que por descansar, termina convirtiéndome, aun mas, en ese noctambulo que no quiero ser. Una luz tintineante parpadea a través de mi ventana, cual luz hipnotizadora, miro las calles que aun duermen y envidio su quietud, esa dulce paz, esa maldita tranquilidad que no me deja dormir, que me pone a pensar, a indagarme, a preguntarme, a tratar de aprovechar el tiempo perdido durante el día, porque para mi, el día es corto y la noche larga.

Me quedo mirando el reloj, mientras el susurro de la lluvia me arrulle, quiero dormir, descansar, morir, pero el simple echo de tener que levantarme dentro de 3 horas hacen huir todas mis ilusiones, paso la mirada por todo el cuarto y la detengo en un cuadro, una cita para ser exacto, me la regaló mi hermana, en mi cumpleaños, ella decía que naci un verano, uno en especial, en el cual el sol se oculto mas tarde de lo normal y tal vez por eso me aburrí del día.

“Cada noche morimos; cada mañana nacemos de nuevo. Cada día una nueva vida” Edward Young, miro el cuadro, lo leo y lo releo, no pienso, solo observo.

El maldito sonido del despertador me “despierta”, abro los ojos, no recuerdo el momento que me quede dormido, o si siempre lo estuve, a veces me pasa eso, tomo una pastilla que me mantiene en pie, al menos gran parte de día, me alisto y salgo a la calle que todavía dormita por culpa de la lluvia, camino entre vidrios y llantas quemadas, rezagos de la huelga de ayer, sigo mi rumbo y veo un gran edificio, destruido por las llamas y el calor sofocante, incendiada, apedreada, muerta, a veces me pregunto, ¿Qué es sueño? Y ¿Cuál es la realidad?

jueves, 29 de octubre de 2009

20 Cosas que no puedes dejar de hacer cuando estes en Iquitos



1-visitar quistococha
2-pasear por boulevard
3-subirse a una mototaxi
4-ir a moronachocha y ver la puesta del sol (lugar donde es mas visible la puesta del sol a mi parecer)
5-comer la comidas exóticas que solo las vas a encontrar ahí como cecina, tacaco, juane, chorizo, etc (si quieres comer rico y cuentas con poco dinero, procura no ir a lugares que sean “turísticos” o que contengan esa palabra en sus letreros, como a la tacachera de la esquina)
6-visitar el noa, el pardo o el adonis (dependiendo de para que lado tiras mas) y sentir el calor y la alegría de la gente iquiteña
7-visitar la plaza de armas y todos sus alrededores
8-recostarte en una hamaca y dejarse llevar por el arrullo del viento y el movimiento
9-visitar un albergue y caminar por el bosque
10-realizar el ritual del ayahuasca bañados por la luz de la luna
11-visitar el musmuqui y tomarse algunos tragos exóticos
12-remar una canoa (si eres algo flojo, puedes dejar que otro reme y tu solo disfrutar del viaje)
13-probar aguajina, camu camu, cocona y cuantas frutas y refrescos se te aparezcan (siempre y cuando no seas alérgico a alguna)
14-visitar el barrio de belén y nanay (así podrás echar un vistazo a una realidad ajena y excluida en los paquetes turísticos normales)
15-visitar las tribus indígenas cercanas
16-comer un suri, casar con un pedazo de tela o tu polo una siquisapa para luego comerla (dependiendo de la temporada que vayas)
17-pasear por la carretera Iquitos nauta (única carretera conocida de Loreto) y sentir el aire golpeando tu rostro
18-escuchar los diversos relatos
19-subirse al edificio abandonado de essalud (si te dan permiso) y ver toda la ciudad como si fueras “dios”
20-visitar el pasaje paquito(con compra de bebidas afrodisiacas de paso)

domingo, 6 de septiembre de 2009

Polybius, el juego maldito


Polybius “era” una máquina arcade que supuestamente fue instalada bajo ordenes del gobierno “norteamericano” en varias salas de juegos de la ciudad de Oregon en 1981. Según testimonios de gente que dice haber jugado la máquina, el juego consistía en disparar desde una nave que solo podía moverse horizontalmente, y se podía mover todo el contenido de la pantalla con un joystick (algo innovador para ese tiempo).Además, el juego consistía en gráficas vectoriales con colores parpadeantes y giratorios, además de sonidos poco usados en la época.

Los efectos del juego en las personas eran demoledores: mareos, convulsiones, vómitos, pérdidas de memoria, alucinaciones auditivas y ópticas, amnesias, ataques epilépticos y pesadillas nocturnas.

Al principio, el juego causaba una tremenda adicción, seguida de una repulsión total a los videojuegos (se dice que muchos delos activistas anti-videojuegos de la actualidad fueron jugadores de polybious).

Otros relatos dicen que la máquina regalaba créditos de vez en cuando para atraer la atención de nuevos jugadores. Más rumores dicen que gente de traje hablaba periódicamente con los dueños de los arcades y anotaban los resultados de la máquina.

Supuestamente, después de poco tiempo, un joven murió a causa del juego, hecho que hizo que las pocas máquinas de polybius fueran removidas para nunca más ser vistas.

La historia no es realmente imposible (tal vez un poco exagerada), pues se sabe que el juego Tempest del Atari causaba efectos parecidos al estimular ciertas partes del cerebro que están dañadas por alguna enfermedad (de ahí que todos los juegos traigan su advertencia de epilepsia).

La máquina era supuestamente fabricada por una empresa llamada Sinneslöschen (sobre una cabina de tipo Midway), y fue programado por un tal Ed Rottberg. Curiosamente el nombre de la empresa hace referencia a la insensibilización, ya que éste es el significado literal en alemán. Los rumores hablan de esta empresa como una forma de camuflar los proyectos secretos que hacía Atari para el gobierno de los EEUU.

Hace ya algún tiempo, y gracias a la enorme cantidad de rumores que ha generado éste juego, un grupo de programadores se dieron a la tarea de reconstruir el juego basándose en los relatos de los “testigos y víctimas” de polybius, creando un juego supuestamente idéntico al original que es el polybius V.6.1

Tal vez después de leer todo (y muy seguro haber investigado en wikipedia), te este dando curiosidad de ver como era el juego (porque lo morboso, inexplicable y prohibido atrae), junto con el juego les dejo un código que sirve para activar o desactivar los “peligros” del juego, primero tienes que pulsar cero (0), para acceder al menú de funciones elevadas y luego ingresar lo siguiente: 35-34-31-54-12-24-45-43

Personalmente no me causo gran cosa (solo jugué 1 minuto), al igual que cuando vi el capitulo prohibido de pokemón, que decía que causaba convulsiones, pero nada mejor que experimentar por uno mismo para saber si es verdad o no (bajo sus propios riesgos)

DESCARGAR

http://www.megaupload.com/?d=1ECY12QQ



viernes, 4 de septiembre de 2009

El Misterio del Capital de los Indigenas Amazonicos

Aunque ya hayan visto este documental en otras paginas (supongo), este humilde blog al igual que muchos pongo a su disposición, aunque me entere de este documental un poco tarde (hoy por la mañana en una emisora radial)
Tal ves puede despejarles muchas dudas








jueves, 3 de septiembre de 2009

Bebiendo ilusiones


Una nube de humo grisáceo nubla mi vista, un olor a humedad y ceniza anula mi sentido olfativo, comienzo a entrar en un trance casi hipnótico, siento un frio invernal, y de pronto, nada estaba ahí, sentado en ese rincón. Observando ese liquido tan parecido a jugo de lúcuma pero de sabor amargo, tome el ultimo sorbo que quedaba en el recipiente (me dijeron que tomara de un solo sorbo pero no pude), la luna iluminaba como un farol, se la podía ver reflejada en la laguna, tan hermosa, tan redonda, tan gris, tan cerca que hasta la podías tocar, estaba resignado a que nada pasaría, pero comencé a sentir que mi cuerpo y mi alma se alejaban, como si muriera, entre en pánico, no pensé sentir esa sensación pero una fuerza mas poderosa me atrajo hasta lo mas profundo de un abismo multicolor, me encontraba solo, desnudo y escapando, no se por que y de quien, solo esta ahí, corriendo a través de arboles y fango que me invitaban a entrar en un éxtasis mortal mientras canticos provenientes de lo mas profundo del bosque susurraban en mi oído, una gaviota paso sobre mi cabeza despeinándome a su paso, di la vuelta y me encontraba en una playa tan tranquila y desierta, una risita me saco de mi tranquilidad, era un niño, muy parecido a mi, abrasando a su padre, el mío, hace mucho que no lo veía, desde que falleció, una lagrima cruzo mi mejilla, cayendo en la blanca arena que al contacto se convirtió en un charco muy profundo, me encontraba cayendo dentro de un interminable agujero, rodeado de sapos, boas, lagartos, monos, gritando y girando en un circulo vicioso, cerré mis ojos y cuando los abrí pude ver a mis otros compañeros revolcándose y algunos inertes, frente a mi se encontraba un liquido acuoso y de varios colores, como si se tratase de petróleo visto a contraluz, una rama salió y me sujeto por atrás, jalándome a través del bosque hacia la laguna, un chispazo y una luz brillante invadió el lugar, me encontraba de pronto tirado en medio de un lodazal, un chico se me acercó y me pregunto si estaba bien, si el empujón no era muy fuerte, una pelota bolo por los aires y muchos gritos a mi alrededor, me puse de pie peor me apoye sobre un árbol, estaba fatigado, cansado, una hoja roso mi brazo y un rostro se dibujo en la corteza, quería gritar, huir, llorar, peor no podía, mis labios, fríos, estáticos, y mi cuerpo duro e inerte, un pájaro negro se poso sobre mi hombro, de su pico emanaba un humo verdusco, el rostro en el árbol entonaba canticos tranquilizadores, mientras una mano, una fuerza invisible trataba de jalarme hacia la oscuridad de lo desconocido, luche, patalee, y sentí como algo dentro de mi se retorcía, quería salir, quería liberarse, y lo deje salir, estaba tendido en el suelo de madera, sentía paz, como si todo lo malo de mi alma y de mi cuerpo, todo lo guardado, que nunca pude sacar, lo hubiera expulsado en la regurgitación, por fin era libre.
Paz

martes, 25 de agosto de 2009

el cassette de "tripita"


Estando de mochilero entre los blogs encontré algo que me llamo la atención, lo encontré en el blog mermelada G, es una joya del humor, para muchos considerado uno de los mejores cómicos ambulantes del Perú, el conocido "tripita", el material data de 1996, una grabación realizada en las instalaciones de Pipa Producciones y presentada al público en formato de cassette, el mismo que mostraba en la portada a un desnutrido "Tripita" (en calzoncillo) posando al lado de reconocidas figuras del fisicoculturismo local.
En mi modesta opinión ahi chistes buenos como chistes malos, pero eso según los gustos de cada uno


Tripita Lado A Parte 1



Tripita Lado A Parte 2



Tripita Lado B Parte 1



Tripita Lado B Parte 2



Tripita Lado B Parte 3

jueves, 20 de agosto de 2009

escribir todo de nuevo

El chillante y glorioso timbre de la escuela sonó. Cursábamos el quinto año de secundaria en una escuela nacional, el ruido de las carpetas y el gris oscuro de nuestros pantalones impulsaban a crear una atmosfera como de cárcel, cautiverio, colegio.

- Oe!, ¿qué vas hacer mañana en la tarde?- me preguntó el Burrito, mientras metía sus cuadernos sin forrar a esa mochila azulada que traía desde hace 3 años atrás.

Al Burrito lo conozco hace 2 años, me lo presentó mi primo. El Burrito es una leyenda en el colegio, ha repetido 3 veces y parece que se va a jubilar en él (¿por qué crees que le dicen “Burro”, pes weón?).

-Pues, no sé, comer, salir, ir al colegio… por ejemplo- le respondí sarcásticamente, haciéndome el desentendido.

No era, ni será la primera y última vez que me digan para “tirarme la pera”, ya lo hice antes: para continuar la juerga de ayer, para ir a nadar en el río, o para jugar una pichanga contra otro colegio.

-No jodas pues Javier, sabes a qué me refiero.

-Jajaja, si ya sé.

-¿Te apuntas?

-No sé, ya estoy faltando 5 veces en lo que va del mes.

- Ya no te hagas la consentida de papi, si tus viejos ni paran en tu casa.

Hubo un instante de silencio, era como si me estaría echando en cara o dándome una justificación para mis malos actos, pero lo peor era que tenía razón. Un grupo de niños de sexto año pasó corriendo entre nosotros, empujando y gritando a quien se entrometiera entre ellos y la puerta.

-Habla ¿vas?

-Ya.

-Serio, después no vengas con que tu conciencia te hace una mala jugada y….

-Sí, voy a ir

-Bueno.

-Y ¿a dónde?

-Este conche….

-Jajaja es que no sé pues weón.

-¿Tonces por qué dices que sé?, vamos al Trocadero, a matar reses

-No jodas ¿serio?

-Si weón, ¿ya fuiste?, o eres…- sonrió maliciosamente, haciendo un gesto con su mano.

-Jajajja, no soy como tú, es solo que nunca se me presentó la oportunidad para ir.

-Yaaaaaaaaa…

La conversación se prolongo todo el trayecto en el carro, sobre el mismo tema, el Burrito cuestionando mi hombría y virilidad, y yo tratando de dar explicaciones a sus tontas preguntas y acusaciones. La tarde la pasé entre tareas, ver tele y pensando en mi “debut en las ligas mayores”, porque en el mundo de los “macho men”, ser casto no es un privilegio, es un rango, y muy alto.

Recuerdo que una vez mi primo me dijo “Mira primo, cuando aprendes a conducir una moto, te compras o alquilas las más baratas, los maltrataditas, porque es para practicar, pero cuando quieres uno para ti, te compras el más lujoso, el más chévere, el cero kilómetros, lo mismo pasa con las jermas, tienes que practicar, ensayar, experimentar, para lucirte con tu esposa; eso sí, las demás con las q te acuestas son por mientras, pero tu esposa tiene que ser un ángel, ¿o quieres pasar el resto de tu vida con una puta?” Al principio no comprendía esa comparación entre una moto y un ser humano, tenía apenas 12, pero con el tiempo lo fui captando, al igual que descubrí la misma comparación en un libro. Creo que mi primo lo leyó pero no lo comprendió.

El día cero nos reunimos en el paradero del colegio: el Loco, el Burrito, Miguel y yo. Tomamos un carro con dirección al aeropuerto (“‘ta lejitos pero es uno de los mejorcitos”), y nos bajamos en un local algo “caleta”. Nos cambiamos de ropa y nos apresuramos a entrar. Había gente de todo tipo: desde viejos verdes, gordos hambrientos de sexo y jóvenes con ansias de debutar, algunos atisbaban desde las ventanas. Otros, más osados y conchudos, abrían las puertas de los cuartos y se ponían a ver, al menos hasta que alguien los votaba.

-Traes una cara de aguantado – me dijo el Loco, sonriendo.

-Todos traen plata ¿no?- gritó el Burro, frotándose la mano.

- Claro pues, sino cómo…

-Tonces’ hagan una chanchita pa’ pagarme.

-No jodas pues, Burro, tú invitas y no traes plata.

-Es que debía a la tía del cebiche y ahí se fue todo, toy aguja…

- Ya yo te pago Burro – dije algo desganado.

-Sssseeeee mi pata Javier, a ver muchachos, a servirse.

Entramos a una especie de local-casa, algunos se encontraban sentados, viendo un video no apto para menores, esperando que su “caserita” se desocupara, mientras que otros pasaban mirando a las chicas, que se exhibían en ropas provocadoras, sin decidirse aún.

- Burrito, mi hijo ¿otra vez por acá?

Una mujer voluminosa y de unos 40 aproximadamente, se acercó muy coquetamente hacia nosotros, abalanzándose cariñosamente hacia el Burro.

-Claro pe tía, si hay buen servicio y producto ¿por qué no volver? Muchachos, esta es mi tía la “culombiana”, digo colombiana. ¡Oe tía! por cierto, te traigo a mi pata Javier que va a debutar, y a ver si me separas una como para él.

-Justo hace una semana me llego una como para él – dijo mirándome firmemente – Sígueme.

La mujer me cogió del brazo y me llevo a través de un pasadizo, bañado por luces rojizas y violeta, proveniente de los cuartos y las lámparas del pasadizo, el ambiente olía a sudor, a cigarro, a sexo.

-Margarita, Javier; Javier, Margarita. Ahora sí, pagando, pagando, mi hijo, o no hay producto.

Le entregué un billete de 50 soles y me hizo pasar a un cuarto algo desordenado. La chica (mejor dicho, la niña), se sentó en la cama y se comenzó a desnudar, pude ver la figura de sus senos, tan perfectos, que parecieron ser tallados a mano, sus caderas tan impactantes. La abracé. Tenía unas enormes ganas de hacerla mía, la deseaba, mi impulso de hombre me lo exigía, pero me detuve, no pude al ver sus ojos, todavía podía sentir esa ternura, esa pureza, esa calidez, que irradiaba de ellos. Paré. Me quedé ahí. Me levanté y me vestí, mientras ella miraba asustada y algo sorprendida.

-No te preocupes, son cosas mías – le dije.

Pude vislumbrar de reojo que bajaba la cabeza y se comenzaba a vestir.

-¿De dónde eres?

-De Nauta – me respondió temerosa.

-¿Cuántos años tienes?

-16.

-¿Podemos hablar?

-Sí.

No me importo gastar 50 soles para solo charlar. Hablamos sobre la vida, sobre que le gustaría hacer y ser, sobre si tenía novio, si alguien le gustaba, no le bombardeé con preguntas de cómo llegó a ese lugar, si está mal lo que hace, ni comencé con un sermón. No me gusta hacer revivir malos recuerdos, al menos la desconecté de su presente por unas horas. Al menos me desconecté yo mismo de mi realidad.

Ahí momentos en los que te gustaría que la vida sea un libro, una novela, en la que tú, como autor, decidas la suerte de otros, pero no siempre es así, la última vez que supe de ella fue en el noticiero; había llegado del trabajo, no quise ver. Quería recordarla tal como era, tan dulce, tan joven, tan pura. Cierro los ojos, no quiero ni puedo pensar en volver, pero al menos me puedo refugiar en historias en las que yo soy el rey, y en las que puedo borrar y reescribir.